Me desperté.
Un sudor frío me recorría la cara, había tenido una pesadilla: no estabas a mi lado al despertar.
Miré a mi lado y te ví ahí, junto a mí, como siempre.
Me apoyé en tu hombro cuidadosamente, intentando no despertarte, y no lo hice. Mirándote a los ojos, otra gotita de agua recorrió mi rostro, pero esta vez no era sudor.
Me incorporé y me sequé los ojos, es imposible no llorar. Tanta belleza junta,
tanta fue la suerte que tuve al encontrarte.
Es imposible no llorar de alegría porque estés a mi lado.
Te di un beso en los labios y te susurré al oído: << Te amo. >>
Entonces, tus brazos me atraparon y me dijiste en un tono muy bajo:
<< Y yo también, princesa. >>
<< Y yo también, princesa. >>
Estos pequeños momentos, son los que no cambiaría por nada.
6 comentarios:
Ojalá estas cosas sucedieran de vez en cuando... ._.
la que verdad que sí, ahora estos momentos suelen ser muy pocos... !
Y es que a veces se puede morir de felicidad.
Precioso!
Un besazo bonita! :)
Pues sí, la verdad que sí :) aunque la felicidad a veces es efímeraa..
Un besazo (L)
Momentos que sons hermosos y especiales, me encanta tu bloog!
aca te dejo el mio por si queres pasarte y dejar algun lindo comentario o seguirme como o a vos (:
happinessandpeace03.blogspot.com/
besoss copada (:
Muchísimaas Gracias x el comeentario y por seguirme preciosa (L)
Me pasaré, eso no lo dudes .. ^^ !!
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